“el barrismo es más que una montonera de personas violentas, son personas de diversos comportamientos, sentimientos y capacidades socioeconómicas que van a los estadios a expresar todo el fervor que sienten por un equipo y en su mayoría a desahogarse del diario vivir”
El fútbol es seguramente el deporte que más aficionados tiene en el mundo, al cual asisten toda clase de personas sin distinción social. En las últimas décadas este se ha ido degenerando en el sentido que la violencia se ha tomado los estadios, pero hay que tener en cuenta que la violencia vino acompañada de un fenómeno que se tomó el fútbol en todo el mundo, este es el de “las barras bravas” y Colombia no fue excepción. Este fenómeno inició en la década de los noventa, a partir de la rivalidad entre hinchas de clubes de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla extendiéndose luego a otros lugares del país.
Las barras bravas han ido evolucionado en Colombia hasta convertirse en un verdadero problema social.
Aportan al espectáculo, la indescriptible fiesta de colores y música retumbante, pero también se han transformado en núcleos irrefrenables de delincuencia, en su mayoría, con menores de edad.
Las barras se inscriben en diversos contextos socioeconómicos, no están exentas de ideologías y en ellas concluyen diversos sectores de la sociedad. Incluso reflejan la lucha de clases y son expresiones de subculturas juveniles que se acrecientan de manera imparable, pero que a su vez hacen del espectáculo un evento entretenido como peligrosos.
Para comenzar a hablar del movimiento Barrista es necesario remontarse a Inglaterra y demás países Europeos, en donde tuvo su mayor auge antes de llegar a Latinoamérica. Los Holligans en Londres y La 12 en Argentina han sido de los ejemplos tomados por las barras locales y nacionales, tanto en sus comportamientos violentos como en los pacifistas o sociales que puedan tener.
Las barras bravas como se hacen llamar no son más que expresiones “culturales” o simbólicas de un sector de la sociedad hacia un ícono en éste caso deportivo, se podría hacer una comparación con el fetichismo de la religión hacia imágenes representativas que soportan su creencia, con el amor que pueden sentir los hinchas hacia determinado equipo de fútbol que los influenció desde pequeños y que se ha convertido en parte de su felicidad si gana o su tristeza cuando pierde. Es tanta la devoción que logran sentir los hinchas que llegan a tatuarse el escudo de su equipo en cualquier parte de su cuerpo o el nombre de la barra a la cual pertenecen.
La fuerte influencia de Europa hacia países latinoamericanos y de Argentina hacia Colombia son los más notables en cuanto a comportamientos o imitaciones de los cánticos, trapos, banderas y demás símbolos que conforman la lógica barrista en el campo deportivo.
“Las barras bravas se inician como sectores de gente que apoyan de manera incondicional a su equipo y lo acompañan en diferentes lugares donde juegue, ya sea local y visitante” es una de las definiciones que dan personas como Luis Andrés (Lucho) perteneciente a Frente Radical.
Las pasiones desaforadas, las drogas y el alcohol entre otros son algunos de los estados que llevan a los hinchas a cometer hechos como los del clásico pasado entre Deportivo Cali y América y de allí es que vienen situaciones de rechazo por parte del resto de la sociedad y problemas que se dan por la incomprensión y desmanes éticos que existen tanto en quien comete los hechos como el policía que los reprime o el otro hincha que los cataloga como delincuentes y no como perseguidos sociales.
Pero esto es una simple mirada de los hechos, pues otros factores que influyen son la falta de educación, y el recelo social que existe por parte de los mismos hinchas sólo por pertenecer a otro grupo social o a un nivel cultural más alto.
En el campo de las pasiones también es necesario tocar el imaginario popular que se ha creado en la ciudad (Cali), hacia los diferentes sectores sociales de manifestaciones culturales como puede ser la hinchada del América o la del Cali que se diferencian en algunos casos y se marcan como rivales pero que desde sus bases y su concepción ideológica son tan semejantes que pareciera que la rivalidad fuera por un color o el diseño de una camiseta.
Cuando se habla de pasión es un término bastante complejo, pues de ahí se desprenden gran cantidad de cosas tanto psicológicas como socioeconómicas que condicionan al individuo a tomar ciertos rechazos o euforias en un recinto donde quienes los acompañan son muy semejantes.
Cuando las personas asisten a una barra brava van en busca de satisfacer sus estados, ya sea sentimientos, rabia, prejuicios o la simple neurosis que lo puede atacar en un momento de incomprensión social, aclarando que no todos los hinchas tienen el mismo estado anímico o pertenecen a un mismo mundo dentro de la gran realidad excluyente que los rodea.
Saliéndose un poco de las pasiones e insertando un término mencionado antes como el rechazo social, se puede ver de manera clara el por qué éste tipo de comportamientos, que para muchos son primitivos, los jóvenes los dejan salir a flote en un escenario donde comparten con personas que tienen una muy parecida y desaforada euforia o ganas de expresar lo que sienten de la forma que sea, esto sin olvidar lo que sucede al mezclar este tipo de emociones con sustancias psicoactivas como las drogas o el alcohol.
Haciendo un previo análisis etnográfico del sitio donde se reúnen los integrantes de las barras, los lugares donde viven y la cultura popular a la que se enfrentan a diario, se puede pensar en una posible solución del problema y la magnitud a la que éstos jóvenes se ven enfrentados a diario, pues algunos son padres de familia a una corta edad, otros no tiene trabajo o son faltos de educación y eso relacionado con el contorno estructural y demográfico que los rodea puede tener una fuerte influencia en su comportamiento.
Colombia es un país excluyente, se ve en los medios de comunicación, en la población, en los gobernantes y demás hitos que conforman una nación, pero lastimosamente hacia el lado que se ve más cargado es hacia la gente de bajos recursos económicos o que carece de los privilegios básicos con los cuales debe contar una persona para su libre desarrollo, como lo son educación de alta calidad, buen servicio de salud, una buena alimentación etc.
Podemos tomar como ejemplo el hecho de que cuando en nuestra ciudad vemos hinchas de un equipo de otra región, inmediatamente, son agredidos verbalmente o en el peor de los casos físicamente.
La falta de cultura social en el mundo de las barras se ve muy marcada en el ámbito local e internacional, pues se presentaron hechos que han dejado víctimas solo por la incomprensión de gustos entre hinchas de diferentes equipos y que siguen de forma fiel a su onceno.
Los seres humanos le temen a lo que les es desconocido, en el caso de las barras bravas todo aquello que les sea ajeno su experiencia les resulta abominable, por lo tanto, al no sentirse inferiores a su miedo lo convierten en odio hacia los hinchas de otros equipos.
El irrespeto por el otro, por su forma de ser y de pensar son de los puntos más difíciles de crear una cultura entorno a ello y q se puede presenciar un evento o espectáculo agradable y en paz.
En Colombia hace mucha falta el trabajo social con las barras y crearles una cultura e identidad que esté soportada por principios éticos y morales, basados en el respeto, la convivencia y sobre todo la paz.
Hay muchas personas que consideran que la principal y verdadera razón por las que las barras bravas se estas deteriorando, es por la falta de comunicación que hay entre hinchadas debido a que cada una tiene una ideología distintas y no comparte que otra persona valla en contra de esta. Pero esto no es del todo cierto por los conflictos también se dan muy comúnmente entre los integrantes de una misma barra y no es necesariamente por la falta de comunicación sino por los factores mencionados ya anteriormente.
Teniendo en cuenta lo anterior nos podemos dar cuenta de que los factores que han contribuido a la desaparición de los ideales de una barra brava son principalmente: las pasiones desaforadas, el rechazo social por parte de los hinchas y el irrespeto por los gustos ajenos, ya que debido a esto las personas y en general los miembros de las barras se han olvidado completamente del verdadero propósito por el cual estas fueron creadas (animar al equipo), lo que ha llevado a darles una mala imagen frente la sociedad.
¿Son realmente los problemas socioeconómicos los que influyen en mayor proporción en el comportamiento de las barras?
BIBLIOGRAFÍA
Mi blog
EL MUNDO DE LAS BARRAS. [En Línea] Disponible en:<>
BARRA BRAVA. Wikipedia. (Consultado el día 10 mayo del 2008) [En Línea] Disponible en:<>
LAS BARRAS BRAVAS O LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL. El colombiano. (Consultado el día 13 de mayo 2008)[En Línea] Disponible en:<>